Ahora va de coches de rallyes
En los últimos salones dedicados a los vehículos antiguos y clásicos en que he asistido en España, he visto una clara tendencia a lo que podríamos llamar automóviles de rallye. Unos automóviles con unas restauraciones exhaustivas, unos acabados impensables en vehículos de competición (acabados de diseño) y con unas performances que nunca tuvieron ni los más oficiales vehículos de las más prestigiosas escuderías del mundo mundial.
Y todo esto para ir destinados a personas que en la mayoría de las ocasiones logran adquirir estos vehículos de sus sueños con 30 años de tardanza. Y claro, también les queda lejos su estado de forma física, su continuada permanencia en competición o sus recuerdos de hasta donde había llegado. Pero este es otro tema ya que lo que yo deseo saber es que nos aportan de nuevo todas estas preparaciones realizadas en vehículos que hace años que no se fabrican y mas aún cuando para sus preparaciones se emplean elementos que nunca fueron utilizados y se les aplican las técnicas más actuales.
En Classicauto en concreto me encontré con una preciosa base, un Lancia Fulvia Zagato, al cual habían realizado una impensable restauración, y cuando digo impensable es que ni el mismísimo Munari se lo puede llegar a pensar, para acabar siendo transformado en un Grupo 4, digo Grupo 4 no en un autentico Grupo 4.
A medida que miraba el Lancia más me gustaba y menos lo entendía. Me maravillo su estado de pintura y su buen trabajo de carrocería, pero… cuando mas lo miraba mas defectos le encontraba y más preguntas me hacia. Preguntas tan simples como ¿Es de rallye o de circuito? Su configuración de carrocería era de circuito, pero la batería de faros me trasladaba a los rallyes. ¿Y los cierres de seguridad, sus llantas y su interior? Los cierres de seguridad del capo delantero, de diseño, no creo que pasasen una verificación técnica de un rallye de Campeonato Regional de los años 70’s. Tampoco ni sus llantas ni sus neumáticos me definían para que estaba calzado, si para circuitos o rallyes, aunque pensándolo bien seria para salones. En su interior no había cabida para ninguna improvisación, todo perfecto. Todos los relojes exactamente iguales y perfectamente colocados. Rápidamente me vino a mi memoria el Fiat 124 Spider Abarth de Pinto en el Rallye Costa Brava del 1974, ¡aquello si que era un verdadero Grupo 4! el cual en su batería de relojes los había de todos los tipos, colores y marcas.
No se que motorización tenia el Lancia ni si le habían puesto tal vez inyección o encendido electrónico o dirección asistida o ABS entre otras posibles mejoras, lo que si me figure es que su posible propietario seria también de diseño.
Marche del estad sonriendo pensando en una frase de uno de los grandes del automovilismos deportivo de nuestro país… grandes coches para pequeños pilotos…